

CANGAS DO MORRAZO, PLAYA DE RODEIRA
Complicado describir la sensación que vivimos Virginia y yo al ver la transición de los para-triatletas. Nos quedamos mudas al ver cómo enganchaban sus muñones a extensiones y que luego se acoplaban al manillar o al pedal. Qué lecciones de vida nos da esta gente!!!
Aquí aún nos faltaba más de 9km para llegar a meta. Un poquito más adelante, me enganche a un caballero del G.E.60-64 del equipo "Sanabreses Triatlón" que me llevó en volandas a la meta.
Complicado describir la sensación que vivimos Virginia y yo al ver la transición de los para-triatletas. Nos quedamos mudas al ver cómo enganchaban sus muñones a extensiones y que luego se acoplaban al manillar o al pedal. Qué lecciones de vida nos da esta gente!!!
Así que siguiendo su ejemplo de superación, tomamos la salida con ímputu. Sin dejar de dar brazadas, de pedalear y de correr llegamos las dos a meta dejando todas nuestras fuerza durante 3 horas de carrera. Lo dimos todo!
Sólo me queda decir que hemos rematado esta temporada/09 tan intensa con encaje de bolillos.

Sólo me queda decir que hemos rematado esta temporada/09 tan intensa con encaje de bolillos.

Aquí aún nos faltaba más de 9km para llegar a meta. Un poquito más adelante, me enganche a un caballero del G.E.60-64 del equipo "Sanabreses Triatlón" que me llevó en volandas a la meta.Un saludo a nuestros compañeros de equipo Jesús "Peke" y Javier que también participaron en Cangas. Que entre los nervios y preparativos anteriores a las salidas parece que todos pasamos desapercibidos.
EUGENIA







Del terreno de juego, os cuento que el agua del río Miño parecia chocolate, y que las mejores sensaciones las sentí en la bici, pues María me alcanzó en la mitad de la 1ªvuelta y a partir de ahí nos fuimos haciendo relevos dandolo todo. Llegamos juntas a boxes, dejo bici, quito casco, y me dice Maria "voy saliendo" -SI,SI... contesto. Y me cuestiono, si las dos tenemos que hacer lo mismo, porque ella ya sale y a mí me falta calzarme las zapatillas ??????
La anecdota de la jornada la protagonizó Virginia, pues perdió sus gafas deportivas cuando andabamos deambulando por los alrededores de boxes; avisó a cuanto juez y organizador encontró a su paso y gracias a su insistencia aparecieron, al final de la carrera.